Navegar mejor

Inicio > General > Software > Navegar mejor

Cuando hoy hablamos de “navegar” casi automáticamente pensamos antes en Internet que en un barco en un río o en el mar. Esto nos muestra hasta que punto Internet ya es parte en nuestra rutina de todos los días.

Algunos por trabajo, otros por diversión, pero todos decimos “estamos navegando”. Y para navegar en este gran océano necesitamos al menos un bote, esa herramienta que nos permite movernos cómodamente y en la dirección que “queremos”, y es de lo que voy a hablar: los navegadores web.

¿Qué es un navegador web?

Un navegador web es básicamente un programa que tiene la capacidad de conectarse a un servidor, entenderse con este, y pedirle determinadas cosas como: una página, una fotografía, un video, un audio, un archivo, etc.. Una vez recuperadas (bajadas) las debe interpretar ofrecérnosla de forma que podamos entenderlas como humanos (de mucho no serviría que veamos en la pantalla del navegador código html o los 0 y 1 que componen una imagen).

¿Solo el Internet Explorer?

No. Hoy en día tenemos mejores navegadores que el Internet Explorer de Microsoft. Mejores tanto en velocidad, prestaciones y seguridad.

Sin embargo muchos desconocen esto porque la mayoría de los usuarios utilizan alguna versión de MS Windows y este trae por defecto el Internet Explorer. Muchos usuarios ni siquieran conocen la existencia de otras opciones, a veces por comodidad o simplemente por el miedo de cambiar o instalar otra cosa.

Entre los navegadores más conocidos hoy en día tenemos:

Más allá de (mal que nos pese a los desarrolladores) Internet Explorer es quién tiene la cuota más grande de mercado, poco a poco va cediendo lugar a estos navegadores que pelean por un segundo puesto.

Y no nos podemos olvidar de los navegadores para dispositivos móviles (como celulares, Palm’s, etc.). Pero de eso voy a hablar en otra oportunidad.

Es importante entender algo: todos los navegadores funcionan básicamente de la misma forma y hacen prácticamente lo mismo. Solo que algunos hacen mejores las cosas que otros, en algunos casos son más rápidos o tienen más funciones o son más seguros.

Entonces ¿cuál usar?

Mi recomendación: cualquiera, menos el Internet Explorer, y si te decidís por este, tratá de actualizarte a la versión 7.

En general, el resto de los navegadores web que mencioné más arriba son generalmente más rápidos que el Internet Explorer, son mucho más seguros y lo más importante: se rigen por los estándares web.

Los estándares web son una serie de protocolos y reglas que nos dicen como deberían funcionar los protocolos que hacer a la web (htto) y los lenguajes que en ella se utilizan (html, xhtml, css, etc.). Estos están controlador poa la World Wide Web Consortium (W3C) y Web Standards Project.

La idea es que, todo aquel que quiera hacer una navegador, lo haga basándose en estos estándares ya definidos y utilizados por otros fabricantes. Imaginen si no estuviera estandarizada la industria de tornillos ¿alguno tiene idea de las cientos de miles de llaves, destornilladores y tubos que tendríamos que tener?

Volviendo al tema, esto podría suponer que todas las páginas web se deberían ver de forma correcta en estos navegadores, y no en el Internet Explorer que no soporta los estándares. Paradójicamente, esto no es tan así.

Microsoft a implementado algunas cosas en su navegador que no están dentro de los estándares definidos por la W3C. Y no solo eso, al implementar tecnologías definidas en los estándares, los hizo a su manera. Entonces, como durante un buen tiempo Internet Explorer ha dominado el mercado, muchos desarrolladores  implementaron en sus páginas funciones y características que solo funcionaban en Internet Explorer y no del todo bien en otros navegadores.

Con el surgimiento de la generación actual de navegadores web, los problemas no tardaron en aparecer. Entonces se entendió lo importante que son los estándares y hubo un vuelco masivo de los desarrolladores profesionales a los estándares, y eso conllevó a una nueva generación de sitios web y a un aumento progresivo del uso de los navegadores web que soportan los estándares.

Incluso la misma Microsoft se ha visto obligada a actualizar su Internet Explorer a la versión 7 y desarrollar la versión 8 a contra reloj para tratar de adaptarse a esta tendencia que ya es irreversible.

Así que, reitero mi consejo: usá cualquier navegador menos el Internet Explorer.

Firefox es uno de los más queridos ya que se forjó desde 0 y todos aquellos que lo venimos usando hace un tiempo es como que nos reusamos a abandonarlo por otro. Pero más allá de los sentimientos involucrados con el zorrito (mascota de Firefox) hay una realidad: Firefox es flexible, tiene miles de extensiones que le suman funciones y utilidades increíbles, se mantiene permanentemente actualizado, te da control sobre las páginas web y es muy seguro. Puede ser un problema el consumo de memoria, pero últimamente ha mejorado muchísimo esto y se prevee que para la próxima versión que está por salir (la 3.1) esto se resuelva enormemente. Y otra cosa no menos importante, es de código abierto, lo que significa que no tiene cosas raras ya que si quieres, tu mismo puedes ver el funcionamiento interno del navegador.

Opera se destaca por su velocidad. Es una maravilla trabajar con este navegador.

Google Chrome es el más reciente de los navegadores web que aparecieron. Es muy rápido, muy simple de utilizar y también es de código abierto como Firefox. Hubo muchas críticas de que envía cierta información a Google, aunque podés desactivar estas opciones.

Safari es el navegador de las equipos de Apple (las Mac) y también hay una versión para Windows. Es una navegador simple, elegante y rápido.

Konqueror es el navegador de KDE utilizado en los sistemas Linux.

Enlaces de descarga

Y si te seguís resistiendo: